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Los proyectos bien trabajados siempre tienen un efecto multiplicador positivo. No hay mayor satisfacción que esa, saber que se diseñaron las cosas de tal forma que los resultados superarán con creces el esfuerzo inicial invertido. Es ahí donde surge el concepto de sostenibilidad, cuando los proyectos caminan por sí solos, los réditos comienzan a llegar y los beneficios son palpables.
Transierra pensó en eso a la hora de impulsar las cadenas productivas para cuatro comunidades guaraníes del Chaco boliviano. Con el apoyo de la Corporación Financiera Internacional (IFC siglas en ingles), un brazo operativo del Banco Mundial, más de 2 mil familias
Cooperativa Ganadera Takovo, Asociación Agrícola Avati Riru, Cooperativa Agrícola Temiti Riru y Productos Cárnicos Iyambae son los nombres de los proyectos impulsados por Transierra y el IFC con una rentabilidad estimada entre el 7% y 13% anual.
Son proyectos que las mismas comunidades guaraníes priorizaron y por los que ahora se sienten orgullosas. Algunos de los Capitanes ya califican los planes de negocios como sueños hechos realidad, mientras que para Transierra, consolidar estas cadenas productivas forma parte de su interés por impulsar el desarrollo donde más se lo necesita.
También es importante destacar el trabajo mancomunado, en equipo, serio y profesional. Con los años, los planes de negocio se traducirán en cadenas productivas que no sólo mejorarán la calidad de vida de las comunidades guaraníes, sino que las insertarán como elaboradoras de productos con valor agregado, capaces de competir con cualquier otra empresa agroproductiva. Una buena manera de generar valor a la tarea que Transierra desempeña en el Chaco boliviano. |